jueves, 1 de mayo de 2014

La alfabetización familiar. “Puentes” entre el jardín de infantes y los hogares de los niños.

¿Cómo colaborar con las familias desde el jardín de infantes para promover el desarrollo de la alfabetización en los niños? 
El programa de alfabetización familiar no reemplaza al jardín de infantes. Intenta garantizar experiencias que no deberían faltar en la vida de un niño: leer cuentos, decir adivinanzas, recitar versos y poesías, jugar con letras, escribir las primeras palabras con los propios padres, hermanos y otras personas cercanas y queridas.  
¿Cómo abordar con las familias los distintos temas?
Algunas sugerencias
1. La lectura de cuentos a niños pequeños
 Se pueden compartir las siguientes recomendaciones para las familias:
Antes de leerles el cuento a los niños…
  • Leer el cuento antes de hacerlo con los niños. Dado que no es común que se lea en voz alta, es necesario practicar para leer con claridad y con entonación. La lectura previa del cuento también sirve para identificar las palabras que los niños pueden desconocer y pensar cómo explicárselas.
  • Antes de comenzar la lectura, resulta conveniente presentar el cuento a los niños a partir del título, los dibujos y los personajes que intervienen. También se puede conversar acerca de lo que los niños saben del tema del cuento, recordando experiencias previas, en tanto ello facilita que sigan la lectura y promueve la comprensión del cuento.
Durante la lectura…
  • Leer de modo pausado, mostrar las ilustraciones y cambiar el tono de voz para identificar a cada uno de los personajes. El coordinador del taller puede ejemplificar esta idea con el cuento tradicional “Caperucita Roja” usando un tono de voz grave cuando habla el lobo y uno agudo cuando habla Caperucita.
  • Permitir que los niños formulen preguntas o realicen comentarios acerca del cuento durante la lectura: las preguntas de los niños indican que van siguiendo la historia y permiten saber si hay algún aspecto que no comprenden. Asimismo, es importante que durante la lectura, los adultos y los niños mayores formulen preguntas a los niños acerca de los sentimientos y motivaciones de los personajes o acerca de por qué pasó algo.
  • Para facilitar la comprensión de la historia, es importante explicar el significado de las palabras desconocidas o poco familiares para los niños.      
Después de la lectura…
  • Se puede volver a narrar el cuento junto con los niños. Para colaborar con el niño en la renarración, el adulto puede formular preguntas tales como: ¿Cómo empieza la historia? ¿Qué pasó después? ¿Por qué? El niño puede responder apoyándose en los dibujos y en su recuerdo.
  • Es conveniente leerles varias veces el cuento a los niños. Ello permite que comprendan mejor la historia, que aprendan nuevas palabras y que escuchen textos bien escritos y complejos.

La escritura del nombre propio

Para comenzar, se puede conversar con las familias acerca de por qué es importante ayudar a los niños a escribir su nombre:
  • Porque se trata de una palabra que, al ser tan importante para cada persona, permite entender que lo que está escrito tiene significado y se puede leer, que las palabras escritas “dicen” algo. Además, ayuda a que los niños identifiquen, “escuchen” el sonido con el que comienza y termina el nombre. Este es un paso muy importante para aprender a leer y escribir.
  • Porque los niños pueden escribirlo de memoria rápidamente.
  • Porque les permite a los niños empezar a aprender las letras.
  • Porque una vez que aprenden a escribir su nombre, pueden usarlo como un modelo para comparar con otras palabras: los niños empiezan a relacionar la sílaba inicial o la letra inicial de su nombre con la de otras palabras y, a partir de allí, pueden comenzar a escribirlas. Por ejemplo, un niño que se llame “Matías” podrá usar su nombre como modelo para escribir “mano” (sílaba inicial) o “muñeca” (sonido inicial).
pensar qué pueden hacer las familias en sus hogares para que los niños aprendan a escribir su nombre:
  • Hacer una tarjeta con el nombre para que los niños la tengan y la usen de modelo para copiar cuando quieren escribirlo.
  • Escribir el nombre de los niños frente a ellos en todas las situaciones en las que sea posible, por ejemplo, en los dibujos que hacen los nenes, en sus juguetes o poner nombre a una caja en la que los niños pueden libros y materiales para escribir. De este modo, los niños pueden empezar a entender la utilidad de la escritura, en el caso de estos ejemplos, para señalar que los objetos a  los que les pusieron nombre les pertenecen.
  • Una variante de las actividades anteriores es hacerles a los niños un prendedor de cartulina, una vincha o un gorro y escribir el nombre allí. Si es necesario se puede guiar la mano del niño para ayudarlo a trazar. También se puede realizar un cartel lindo con el nombre y pegarlo donde los niños quieran.
  • Otra actividad consiste en que los adultos pronuncien el nombre del niño a medida que lo escriben ya que las letras representan lo que decimos, los sonidos. Por ejemplo, si se llama “Ana”, irá pronunciando los “sonidos” de las letras a medida que lo va escribiendo: “aaaa-nnnnn-aaaa”. 
 Juegos con palabras que suenan igual (primera parte)
Se sugiere conversar con las familias acerca de por qué es importante realizar juegos con los sonidos de las palabras junto con los niños:
  • Habitualmente usamos el lenguaje y no pensamos en cómo “decimos”, en cómo suenan las palabras sino que simplemente utilizamos el lenguaje para decir cosas. Cuando los niños escuchan una palabra, por ejemplo, perro, no piensan en cómo se dice, en los sonidos que la componen, sino en lo que quiere decir, en un perro en particular, en el objeto perro. Sin embargo, lo que escribimos es lo que decimos: las letras representan los sonidos que pronunciamos. Para aprender a leer y escribir los niños tienen que darse cuenta de que las palabras están formadas por sonidos y que las letras que escribimos, representan esos sonidos.
  • Cuando los niños pequeños están aprendiendo a escribir y a leer es necesario ayudarlos a que piensen acerca de las palabras que usan: cómo suenan, cómo se dicen, ya que eso les permite realizar aprendizajes fundamentales. Cuanto antes entiendan que las letras son, representan, los sonidos que pronunciamos, más rápido pueden aprender a leer y a escribir y menos dificultades van a tener.
Luego, se puede pensar junto con los presentes acerca de qué pueden hacer en sus casas para ayudar a los niños a aprender:
  • Pensar palabras que rimen (suenan igual) con el nombre propio. Por ejemplo, el nombre “Federico” rima con “perico”, el nombre “Alan” rima con “aman” o el nombre “Carolina”, con “vecina”.
  • Una variante es pensar palabras que empiezan igual que el nombre propio o palabras que comiencen igual entre sí. Por ejemplo: “Federico” empieza como “feliz”, “Alan” comienza como “Avión” y “Carolina” como “cama”.
  • Otra actividad que pueden hacer las familias es leer rimas o inventarlas con otras palabras. También se puede leer versitos, trabalenguas, adivinanzas y poesías muchas veces.
Cantar canciones sencillas con rima y enseñárselas a los niños suele ser muy atractivo para ellos. Por ejemplo, “El payaso Plin, plin/ se pinchó la nariz/ y con estornudo/ dijo fuerte achttiis” o “Que llueva, que llueva / la vieja está en la cueva / los pajaritos cantan / la vieja se levanta / que sí, que no / que caiga un chaparrón”. 

qué se puede hacer en casa para ayudar a los niños a aprender nuevas palabras:
  • Conversar con los niños, responder a sus preguntas, formularles preguntas, escucharlos y ayudarlos a que sean precisos cuando hablan. Si ellos dicen “bicho” al ver una hormiga, les podemos decir “sí, un bicho, una hormiga”.
  • También, a partir de alguna situación cotidiana, contarles anécdotas y aprovechar todas las ocasiones para introducir palabras nuevas. Además, se pueden utilizar los cuentos y la televisión para aprender palabras que se refieren a mundos distintos, alejados de la vida cotidiana de los niños (dinosaurios, dragones, castillos, naves espaciales, etc.).
  • También es útil mostrarles cómo se usa una palabra en distintas situaciones. Por ejemplo, “hormiga” puede usarse para designar el bicho o para referirse a algo pequeño. De esta manera los niños la aprenden al verla en uso. Y cada vez que aparezca una palabra nueva en un cuento, explicársela.
  • Finalmente, hay que incentivarlos a emplear las palabras nuevas que van aprendiendo, ayudar a los chicos a que ellos las usen.

Comparto el siguiente link para empezar a armar nuestro propio crea palabras con LETRA MAYÚSCULA IMPRENTA PARA NIVEL INICIAL 5 AÑOS.
sugerencias para ayudar a los niños a producir narraciones:
  • Completar frases que los chicos dejan en suspenso.
  • Ordenar el relato.
  • Preguntar lo que no se entiende, la información que no se dice, que se da por conocida (aclarar cuando se usa “coso, allá, esta, esa, eso”).
  • Repetir la intervención del chico ordenándola.
  • Repetir lo que dice el niño para que luego avance en el relato.
  • Contar cuentos y experiencias personales propias de manera completa y clara para ofrecer un modelo.
  • Cuidar que aparezcan todos los elementos de un relato completo: comenzar con un resumen de lo que pasó, quiénes intervinieron, dónde ocurrió, cuándo, qué fue lo que sucedió y cómo terminó.
es importante que el adulto que interactúa con los niños preste atención a dos cuestiones: la actividad que realice con el niño no tiene que ser muy difícil ya que estaría fuera del alcance de los niños, pero tampoco demasiado fácil porque no sería un desafío y no ayudaría al desarrollo del pequeño. La persona que comparta la actividad con los niños tiene que “medir” cuánta ayuda necesita el niño en la tarea que está haciendo.
En sus hogares, los niños tienen muchas oportunidades de participar con sus padres, abuelos, hermanos mayores, en las distintas actividades.
No alcanza con que el niño vea carteles en las calles, inscripciones en los productos, avisos por televisión para que aprenda a leer y escribir: los niños aprenden siempre que haya un adulto o un niño mayor alfabetizado que les señale y explique conocimientos sobre la lectura y la escritura.

¿Qué cosas se pueden hacer en las casas para ayudar a los niños?
  • Leerles a los chicos en todas las situaciones posibles: carteles en la calle, diarios, revistas, etiquetas de ropa, etc.
  • Escribir junto a los niños diciéndoles qué están escribiendo y para qué lo hacen. Así, los chicos empiezan a prestar atención a los textos escritos porque saben que “dicen algo”.
  • Leer en voz alta señalando con el dedo las letras a medida que avanza el texto.
  • Invitar a los niños a que lean ellos después del adulto haciendo “eco”, repitiendo lo que el adulto leyó.
  • Pedirles a los niños que señalen algunas palabras en el cuento. Se puede empezar con alguna palabra que se repita mucho en el cuento y cada vez que aparezca esa palabra preguntarles “¿qué dice acá?”.
Otros juegos con los sonidos de las palabras
  • Usamos el lenguaje y no pensamos en cómo decimos, en cómo suenan las palabras sino que simplemente utilizamos el lenguaje para decir cosas. Cuando los niños escuchan una palabra, por ejemplo, perro, no piensan en cómo se dice, en los sonidos que la componen sino en lo que quiere decir, en el objeto perro.
  • Lo que escribimos es lo que decimos. Las letras representan los sonidos que decimos. Para aprender a leer y escribir los niños tienen que darse cuenta de que las palabras están formadas por sonidos y que aquello que escribimos, cada letra, son esos sonidos. Por ejemplo, si quiero escribir mamá, tengo que pensar en los sonidos que forman la palabra y las letras que corresponden a cada sonido.
  • Cuando los niños chiquitos están aprendiendo a escribir y a leer hay que ayudarlos para que piensen sobre las palabras que usan: cómo suenan, cómo se dicen, ya que eso les permite realizar aprendizajes fundamentales.
  • Cuanto antes entiendan que las letras son los sonidos que pronunciamos, más rápido pueden aprender a leer y escribir y menos dificultades se les van a presentar.
actividades que pueden facilitar el reconocimiento de los sonidos de las palabras por parte de los niños:
  • Rimas y versos (repetir versos, inventar versos, adivinanzas).
  • Sonido inicial vocálico: reconocer sonido inicial. Por ejemplo, pintar los dibujos de las palabras que empiezan con A.
  •  Reconocer qué sonido falta en la palabra. (Ejemplo: qué sonido falta en “madarina” y  “apetado”).
  • Unir con una flecha palabras que empiezan con la misma sílaba.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Juego, lenguaje y cognición

Este tipo de juegos se caracterizan por ser rutinas de interacción muy simples compuestas por una secuencia de acciones breve y muy estandarizada.

una vez que el niño ha construido la representación mental de la secuencia de acciones -es decir, el guión del juego- podrá anticipar lo que va a ocurrir. De esta forma, el pequeño comienza a regular algunas partes de la actividad: él mismo inicia el juego dándole el objeto al adulto y comienza a llevar a cabo algunas acciones.  


En el marco de estos formatos lúdicos controlados por un adulto o un niño mayor, los niños pequeños pueden prestar atención a distintos aspectos del lenguaje: los turnos de habla en los que se alterna la conversación, la entonación con la que se realiza una pregunta y las primeras palabras. Es por ello que estos primeros juegos constituyen una situación ideal para la adquisición de la competencia lingüística, discursiva y comunicativa de los pequeños.

A través de la representación de conocimientos y de experiencias de modo dramático -esto es, a través de la realización de una acción o secuencia de acciones intencionales- el niño actualiza un evento que ha vivido.
De este modo, el niño deja en suspenso a la situación del “mundo real” que está viviendo y establece una realidad alternativa posible, en la construcción de un “como si”. El “hacer como si” temprano está basado en la actividad con objetos que, usualmente, involucra “guiones” o representaciones de conocimiento muy familiares.
En las situaciones de juego, los niños ponen de manifiesto las diferencias en los conocimientos y en las formas de hablar que han aprendido en su medio familiar.
en el contexto de las actividades cotidianas han aprendido a emplear de modo activo vocabulario clave para acciones, tales como trabajar y escribir, que están relacionadas con las metas que su comunidad plantea para el desarrollo. En el “contexto cognitivo” que proporcionan los guiones de situaciones familiares, los niños pueden emplear tempranamente un vocabulario preciso y formas lingüísticas complejas.
Los guiones, es decir, las representaciones mentales de eventos, son la base para estos juegos porque es el evento -la secuencia de acción de barrer la basura o de montar y galopar- el que define el rol que está jugando el objeto.
  • Mediante el lenguaje los niños definen los roles de los participantes del juego - Lucía: Yo era la mamá del bebé- y transforman un objeto en otro para llevar a cabo las acciones involucradas en la situación que están representando. De este modo, no es necesario contar con juguetes réplica de los objetos requeridos en esa situación. En la situación presentada, Lucía transformó el balde en una cacerola; los bloques, en papa y batata y su cama, en una cocina.
  • En la trama del juego se recupera tanto la secuencia temporal como las relaciones causales incluidas en el guión -Ya puse el agua, ahora pongo la papa y la batata en la cacerola y prendo el fuego. Después vamos a comer- y también el plano de los sentimientos, -me voy a enojar- y de las sensaciones -tengo hambre-. Es el guión que Lucía ha construido el que guía la representación. El juego se despliega en tanto la niña recurre a un uso imaginativo del lenguaje.
  • Durante el juego los niños ponen de manifiesto su conocimiento de la trama del cuento, de la secuencia temporal de los eventos: primero se derriba una casa y luego la otra. Asimismo, pueden dar cuenta de las características emocionales de los personajes -el lobo es malo- y de las propiedades de los objetos que son condición de posibilidad para los eventos que se desarrollan en el cuento -la casa de maderitas se puede derribar; en cambio, la de ladrillos, no-. Joaquín, de 4 años, se mueve más fácilmente que su hermana mayor entre “el mundo de la historia” y “el mundo real”, variando las características internas de los personajes -el lobo es malo en el cuento, pero en una interrupción momentánea para arreglar el escenario puede ser bueno- y asumiendo distintos roles, el de lobo y el de chanchito.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Promoción del desarrollo LINGÜÍSTICO y COGNITIVO infantil

La educación inicial abarca un período de vital importancia para:
    - el desarrollo del lenguaje
    - el desarrollo cognitivo
    - el acceso a la alfabetización
 El desarrollo del lenguaje está estrechamente interrelacionado con el desarrollo cognitivo (Psicología sociocultural, Vigotsky, 1964; Psicolingüística, Nelson, 1996).

Lenguaje y cognición: El lenguaje permite reconocer, nombrar y categorizar las experiencias. Cuando los niños aprenden palabras están realizando distinciones entre conceptos, distinciones que les permitirán luego establecer diversos tipos de relaciones entre los conceptos.
Y cuando aprenden distintas formas de discurso (narraciones, descripciones, explicaciones, argumentaciones) están aprendiendo a organizar y a jerarquizar la información.

La alfabetización en sentido amplio:
- Saber sobre la escritura implica:
comprender que es lenguaje y que, por lo tanto, se diferencia del dibujo.
reconocer las acciones de lectura y escritura.
descubrir en estas acciones las funciones que cumple como instrumento de comunicación.
identificar los propósitos por los cuales se lee y escribe.

- El sistema de escritura
Para dominarlo es necesario:
Descubrir qué unidades del lenguaje –sonidos, sílabas o palabras- representan las letras.
Reconocer la orientación de la escritura.
Comenzar a identificar las letras, a trazarlas y a distinguirlas.
Tomar conciencia de que las palabras están formadas por sonidos, esto es, desarrollar conciencia fonológica.
Inferir las relaciones entre los sonidos y las letras.

Podemos definir los mecanismos de influencia educativa como aquellos procedimientos mediante los cuales los docentes consiguen promover y facilitar en los niños el proceso de construcción de significados y la atribución de sentido en el transcurso de las actividades escolares de enseñanza y aprendizaje, sin olvidar analizar el contexto social en el que el niño está inserto.

La participación guiada implica al niño y a sus cuidadores en dos tipos de procesos de colaboración: la construcción de puentes desde el nivel de comprensión y habilidades que el niño posee en un momento dado para alcanzar otros
nuevos.

Las primeras formas de conocimiento son representaciones mentales de eventos rutinarios construidos por el niño en experiencias directas junto a otros miembros de su comunidad (principalmente en los dos primeros años). Luego el niño desarrolla representaciones miméticas a partir de representar de forma intencional, por ejemplo, en el juego, un evento o una relación a través de una acción (principalmente entre los 2y los 4 años). En estas primeras fases del desarrollo, las palabras son parte de la representación en el mismo nivel que las acciones y objetos. Recién entre los 3 y los 4 años el lenguaje emerge como un mecanismo discursivo para integrar modelos de mundo. A partir de este momento, la mente del niño se mueve más allá de la experiencia directa hacia otros mundos posibles codificados verbalmente en formato
narrativo.
fuente: LOS MECANISMOS DE INFLUENCIA EDUCATIVA EN LOS PRIMEROS AÑOS DE LA ESCOLARIDAD. CONTEXTOS DE APRENDIZAJE Y “CONTEXTOS COGNITIVOS” Lic. Celia Renata Rosemberg (CONICET-UBA)

¿Qué significa que el lenguaje es un instrumento del pensamiento, de la cognición?
El lenguaje permite reconocer, nombrar y categorizar las experiencias. Cuando los niños aprenden palabras están realizando distinciones entre conceptos, distinciones que les permitirán luego establecer diversos tipos de relaciones entre los conceptos. Y cuando aprenden distintas formas de discurso (narraciones, descripciones, explicaciones, argumentaciones) están aprendiendo a organizar y a jerarquizar la información.


alfabetización como un conjunto de habilidades lingüísticas y cognitivas necesarias para el ingreso de las personas al mundo de los conocimientos que la humanidad
ha producido a lo largo de la historia, y que han sido conservados mediante la escritura. Entre estas habilidades y conocimientos se encuentran las operaciones cognitivas que nos permiten comprender y producir textos orales y escritos y aprender a partir de ellos.

Cuando los niños tienen la oportunidad de participar con padres, hermanos y otros familiares de situaciones de interacción en las que se lee y escribe, estos conocimientos y habilidades comienzan a desarrollarse muy tempranamente en la infancia. Pero no todos los hogares pueden proporcionar a los niños estas oportunidades. Las diferencias en las situaciones de alfabetización familiar dan lugar a diferencias en los conocimientos y las habilidades que los niños poseen en el momento del ingreso a la escuela. Y esas diferencias, si la escuela no proporciona oportunidades pedagógicas oportunas y apropiadas, se profundizarán a lo largo de la escolaridad.

Para poder inferir y aprender las correspondencias entre los grafemas y los fonemas los niños deben desarrollar “conciencia fonológica”. La conciencia fonológica es un conjunto de habilidades que nos permiten comprender que las palabras están formadas por sonidos y que las letras representan precisamente esos sonidos del habla.


Los conocimientos sobre la escritura como forma de lenguaje se adquieren a través de la participación en situaciones reales de lectura y escritura y de los señalamientos que los adultos realizan –ahí dice..., vamos a escribir una nota para que la familia sepa...– sobre su significado y función.



En efecto, cuando los niños tienen que aprender a leer y a escribir en un sistema alfabético tienen que reconocer la relación entre los grafismos (los grafemas
o letras) y las unidades del lenguaje que representan, los sonidos (o fonemas).



Para poder inferir y aprender las correspondencias entre los grafemas y los fonemas los niños deben desarrollar “conciencia fonológica”. La conciencia fonológica es un conjunto de habilidades que nos permiten comprender que las palabras están formadas por sonidos y que las letras representan precisamente esos sonidos del habla.
En efecto, cuando los niños tienen que aprender a leer y a escribir en un sistema alfabético tienen que reconocer la relación entre los grafismos (los grafemas o letras) y las unidades del lenguaje que representan, los sonidos (o fonemas).
Además de reconocer la relación entre los grafemas y los fonemas los niños, para aprender a leer y a escribir, necesitan conocer:
  • La orientación o dirección de la escritura. En nuestro sistema las grafías se leen y escriben de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo.
  • La forma de las letras (y aprender a trazarlas).
  • Que no existe relación entre el símbolo –la palabra escrita, por ejemplo la palabra “mesa”– y el referente –el objeto, por ejemplo la mesa particular que está en el comedor de mi casa– porque la palabra escrita no representa características del referente –de la mesa– sino que representa, a través de las letras, la estructura sonora de la palabra hablada.
El dominio del sistema de escritura involucra habilidades de conciencia fonológica, conocimientos sobre las correspondencias entre las letras y los sonidos del habla, direccionalidad de la escritura, identificación y diferenciación de las letras y habilidades de trazado.

En ellas los niños escriben su nombre o palabras frecuentes porque han memorizado el trazo de las letras que componen esas palabras y el orden en que se aparecen. Dado que las letras mayúsculas presentan mayor grado de discontinuidad y son fácilmente identificables, muchos niños luego de escribir con “montañitas”, comienzan a escribir con algunas letras mayúsculas.
En general, al principio los niños copian su nombre u otras palabras y luego memorizan la secuencia de trazos. Así, por ejemplo, en los jardines de infantes podemos observar que muchos niños, aunque no conozcan las correspondencias letras-sonido saben cuando su nombre está bien o mal escrito porque recuerdan la sucesión de letras. Posteriormente, empiezan a atender a las letras y recurren, como referencia, a palabras escritas cuya letra inicial conocen, para escribir otras palabras. Los niños empiezan de este modo a emplear una estrategia analítica. Así, por ejemplo, preguntan; “¿La de Coca?” “¿La de mi nombre?”. Estas preguntas ponen de manifiesto que los niños han comenzado a operar con una estrategia analítica.

lunes, 1 de abril de 2013

la compu, la play, la tv, el cel...las tecnologías, nuestros peques y nosotros frente a ellos


"su lenguaje es bueno pero habla como los dibujitos"

"mi hijo tiene sobrepeso porque está todo el día con la compu"

"si no le doy el celu cuando me lo pide me hace unos berrinches"-->http://pequenogranhumano.wordpress.com/

Entre otras, éstas fueron confesiones de padres en las entrevistas iniciales sobre sus hijos de 4 años de edad.

En una entrevista realizada a Miguel Ángel Uriondo, del blog ALSD el afirma que "No permitir que los niños se acerquen a la tecnología es ir en contra de su naturaleza".

Preguntas como..
  • Los niños son usuarios frecuentes de smartphones, tablets y ordenadores, y los padres suelen preocuparse por el tiempo que pasan frente a una pantalla, ¿crees que debemos limitar el tiempo de uso? ¿Hay menos comunicación en la familia en general?
  • ¿Crees que tienen que cambiar los métodos en las escuelas? ¿En qué dirección? ¿Qué harías tú?
  • ¿Crees que jugar en el iPad o a las consolas es bueno, es malo? ¿Por qué?

Responde en el siguiente link que comparto:

http://www.bebesymas.com/educacion-infantil/no-permitir-que-los-ninos-se-acerquen-a-la-tecnologia-es-ir-en-contra-de-su-naturaleza-entrevista-a-miguel-angel-uriondo-del-blog-alsd

Castigos 2.0: prohibir el celu, la compu o la play, lo que más les duele a los chicos en link 
http://www.clarin.com/sociedad/Prohibir-celu-compu-duele-chicos_0_913708734.html 
 

domingo, 24 de febrero de 2013

ir al baño solito

en las entrevistas iniciales a las mamás y papás de los niños, ante la pregunta si controla esfínteres, la mayoría de ellos manifiesta preocupación porque su hijo no se limpia la cola solo luego de hacer caca en el baño.
a partir de sus inquietudes ¡a buscar info y compartirla!

antes la pregunta ¿a qué edad se debería comenzar a trabajar el control de esfínteres?
Los niños pueden empezar a quitarse los pañales desde los 18 meses hasta los 3 años de edad.
Todo depende de la disposición y estimulación que se le da al niño.
Recuerden que es un proceso de paciencia que a veces puede ser corto o largo y pueden encontrarse con avances y retrocesos. Debemos observar que el niño esté dispuesto a hacerlo, ir a su ritmo, sin presionarlos pero sí invitándolo a aprender. Pueden ser señales de que el niño esté listo:

  • Cuando se sienta solo.
  • Cuando camina solo.
  • Cuando imita los adultos o hermanitos cuando van al baño.
  • Cuando entienden ordenes y encargos sencillos.
En la fase inicial del aprendizaje considero importante que el niño se vaya acostumbrando a la idea de usar el baño solo. Puedes comenzar diciéndole que el baño también es suyo, puedes personalizarlo permitiéndole colocar una pegatina de sus galletitas favoritas en la mochila del inodoro, luego puedes pedirle que se siente en su orinal completamente vestido. Una vez que lo haya estado haciendo por más o menos una semana, puedes sugerirle que se siente sin pantalones ni pañal. Puede haber resistencia por parte de él, intenta no presionarlo, ya que si lo haces, entablarás con tu hijo una "batalla para ver quién puede más" que los alejará a los dos del camino del aprendizaje.

Si el niño tiene un muñequito o animalito favorito, puedes usarlo para hacer demostraciones. La mayoría de los niños gozan viendo a sus "amiguitos" ir al baño, y puede que aprendan más así que escuchando tus instrucciones de cómo deben hacerlo. Algunos padres hasta fabrican un inodoro de juguete (una cajita, un potito vacío de yogur) para el muñeco o animalito favorito del niño, para que así los dos puedan sentarse lado a lado mientras aprenden.

Sugiero que primero le enseñes a ir al baño sentado, luego de pie ya que las ganas de hacer pis y caca suelen llegar al mismo tiempo, al principio es más fácil hacer que el niño se siente tanto para uno como para el otro, así aprenderá que las dos cosas se hacen en el inodoro. Soy de la idea de que el niño utilice directamente el inodoro con adaptadores ya que luego tendrá que hacerse un andamiaje para pasar de "su" orinal al inodoro que utilizan mamá y papá (quizá necesite de un banquito antideslizante donde pueda subirse). No hay motivo para apurarlo, y no hay problema en que el niño siga haciendo pis sentado todo el tiempo que quiera. Si se resiste un poco a hacerlo de pie, puedes colocar en el agua del inodoro objetos flotantes que se puedan tirar en el inodoro, para que se divierta practicando tiro al blanco. Y no olvides que tendrás que limpiar más charquitos mientras tu niño perfecciona su puntería. 

Con respecto a que haga caca en el baño, puedes probar que se siente en el inodoro varias veces al día, sin presionarlo para que evacúe. Estas sentadas son más para acostumbrarlo a sentarse en él que para que defeque. Está bien hacer que se siente en el inodoro unas doce veces al día sin que haga sus heces ahí. Plantéate como objetivo lograr que se relaje cuando esté sentado en el baño. 

Recuerda asegurar que pueda poner los pies firmemente en el piso si está sentado en un adaptador de inodoros para niños, en el inodoro grande. Poder plantar los pies en el suelo significa que puede sentarse en el baño fácilmente, que se siente estable y seguro cuando está sentado y que puede empujar con los pies para darse apalancamiento. Todo esto son pasos importantes para que aprenda a ir al baño solo. 

comparto links de lectura y orientación:
  • 3-4 años- Cuando aparece el pudor
http://www.serpadres.es/3-6-anos/educacion-y-desarrollo/cuando-aparece-el-pudor.html 

  • Enseñar a tu niño a ir al baño solito: problemas y soluciones
http://espanol.babycenter.com/a14500010/ense%C3%B1ar-a-tu-ni%C3%B1o-a-ir-al-ba%C3%B1o-solito-problemas-y-soluciones 

  • Soy mamá soltera. ¿Cómo le enseño a mi hijo a orinar de pie?
http://espanol.babycenter.com/x14500019/soy-mam%C3%A1-soltera-c%C3%B3mo-le-ense%C3%B1o-a-mi-hijo-a-orinar-de-pie

viernes, 11 de enero de 2013

¿los colores y los juguetes preferidos definen la sexualidad del niño??

oí una voz adulta que se dirigía a la docente de su hijo del jardín maternal diciéndole “seño si juega con muñecas o pinta mucho con el rosado avisemé” y ese fue el disparador para buscar, leer y compartir esta info

El carácter del niño según los colores

¿Tu hijo tiene preferencia por algún color? Según los psicólogos, podemos conocer la personalidad del niño a través de sus colores favoritos.

Seguro que tu hijo se siente especialmente atraído por un determinado color. ¿Lo pinta todo de color verde? ¿Siente preferencia por los objetos rojos? ¿Le encanta ponerse remeras amarillas? A través del estudio de los colores, se pueden obtener informaciones sobre el carácter del niño. Veamos algunos ejemplos:

- Verde: los niños que eligen este color son niños optimistas y transmiten entusiasmo y vivacidad.
- Naranja: es un color que gusta a los niños organizados y silenciosos; no hará falta decirles que ordenen su habitación o que se lleven los libros al colegio.
- Rojo: es el color de los niños llenos de energía y de necesidad de destacar, ya sea en el deporte o en el colegio.
- Azul: los apasionados del azul son niños reflexivos, con una buena intuición: ven, sienten y saben todo. ¡Nadie conseguirá tomarles el pelo! Sin embargo, no les gusta sentirse bajo presión.
- Amarillo: los que prefieren este color son niños alegres, extrovertidos y curiosos, y les gustan los espacios amplios. Están llenos de energía y se relacionan con todos sus compañeros.
- Blanco: este color les gusta mucho a los niños responsables y “calculadores”, que tienen los pies en el suelo, pero que también son muy espirituales. Con ellos, es posible hablar de todo.
- Rosa: es el color de los niños románticos y amantes de lo bello, que tienden a soñar con los ojos abiertos.
- Marrón: los pequeños que eligen este color están lleno de proyectos y saben realizarlos. También les gusta ayudar al prójimo.

De cómo el rosa se convirtió en el color de las niñas

Hay quien cree que existe una predisposición genética de las niñas hacia el color rosa. Eso explicaría toda la colección de ropa y accesorios de ese color que rodea a los miembros del sexo femenino, desde el nacimiento hasta edades provectas. Pero resulta que hasta hace 90 años los niños vestían de rosa y las niñas de azul. El rosa se consideraba un color más varonil y el azul celeste más femenino. La marea rosa surgió, en Estados Unidos tras la victoria aliada en la II Guerra Mundial. Los felices 50 se tiñeron de colores pastel, con el rosa ya definitivamente asignado a la mujer. En el último medio siglo se han producido varias oleadas de flujo y reflujo del rosa, en función del sesgo político del momento. Así, el feminismo de los setenta rechazó de plano el rosa pero, paradójicamente, contribuyó con su boicot a asignar el color al concepto de femeneidad.
En este siglo XXI parece que el rosa pega fuerte, en la peor de sus modalidades.


“seño ¿viste que las muñecas son de nenas? 
Los juguetes infantiles no tienen sexo: ¿Existen juguetes sólo de niños y otros sólo de niñas?
Los niños imitan todo lo que hacen los adultos, asumen los papeles que ven en casa, en el colegio o en la calle, y los reproducen fielmente. Del mismo modo, interiorizan los valores que estos papeles adquieren en la sociedad. El reto es ofrecerles a los pequeños nuevos modelos de relación entre géneros. Eso no quiere decir que los niños tienen que jugar con muñecas y las niñas con autos para evitar la repetición tradicional de "esto es de niños" y "esto es de niñas".
Los juguetes deben ser empleados por ambos sexos indistintamente. El que unos juguetes sean para niñas y otro para niños es culpa y responsabilidad de los adultos. Hay que fomentar que los niños rompan esas barreras y estimular su curiosidad por lo desconocido, lo nuevo. Fomentar nuevas capacidades psicológicas, manuales, físicas e intelectuales no sólo favorecerá la convivencia entre sexos, sino que además enriquecerá a las niñas y a los niños como personas.

Los juguetes no reflejan el cambio social

Nuestra sociedad está en un proceso de cambio, y los juguetes representan a la sociedad de hace 20 años, pero no a la de ahora. No es cierto que la mujer esté actualmente encerrada en casa y no tenga otra ocupación profesional. No es cierto que los hombres no cambien pañales o no cocinen. No es cierto que la familia "normal" tenga padre y madre. Y cada día estas afirmaciones van a ser menos reales. El hecho de que los medios de comunicación, la publicidad o los cuentos infantiles sigan dando otra imagen es algo ante lo que poco o nada podemos hacer, tan sólo no comprar o no mirar. Pero de los juguetes que compramos hoy, somos totalmente responsables.

¿Juguetes de niño o de niña?

No es cierto que las niñas sean menos ágiles que los niños y es muy discutible que sean menos fuertes. De hecho, para saltar a la cuerda se necesitan habilidades complejas y diversas, tanto o más que para jugar al fútbol. Lo que sucede es que, cuando una niña intenta jugar al fútbol por primera vez, argumentan que lo hace mal porque "es una niña"; por el contrario, cuando un niño juega por primera vez, le dirán que es inexperto y principiante. Contra esos calificativos podrá luchar e intentar superarse, pero contra el hecho de "ser niña" no se puede hacer nada, excepto ser conscientes de que eso no es ninguna limitación real para realizar cualquier tipo de actividad, sino un estereotipo cultural. Tampoco podemos olvidar que si las niñas sufren las consecuencias de unos estereotipos que acortan y limitan sus potencialidades, los niños sufren las exigencias impuestas por la sociedad a los "machos", que en muchas ocasiones pueden ser asfixiantes y originar complejos.
Es lógico que para las niñas sea más fácil jugar a "juegos de niños" que al revés, ya que existe una actitud generalizada, inmersa en todos los aspectos culturales y sociales, de desvalorizar aquellas tareas, valores y capacidades asignadas a las mujeres. Los invito a revistar nuestro papel como padres y educadores, y desde un análisis crítico trabajar para alcanzar un verdadero cambio de actitudes. Aunque los mensajes de discriminación por sexo no dependen tan sólo de nosotros, deberemos ir facilitando y potenciando que los juguetes y juegos no reproduzcan papeles tradicionales discriminatorios y que puedan ser utilizados del mismo modo por niñas y niños.

El juego debe ser espontáneo

Ante todo, los juguetes deben ser estimulantes y variados, y los adultos debemos proporcionar los que aporten valores positivos, puesto que con la actividad lúdica estimulamos la educación en valores. Es aconsejable seleccionar juguetes que transmitan la igualdad, la solidaridad, etcétera, pero sin olvidar que cuando el niño juega reproduce e imita situaciones o historias vividas.
Hay que diferenciar entre el potencial del juego en el desarrollo del niño y el potencial del juego para apoyar la labor docente. Estudiosos consideran que los juguetes ofrecen posibilidades que los convierten en un elemento educativo indispensable para el desarrollo infantil. El juego y los juguetes contribuyen al desarrollo integral del niño en todas las áreas de la personalidad: intelectual, física, social y emocional o afectiva. Estimula el desarrollo y coordinación del cuerpo, desarrolla estructuras mentales, es un medio de expresión y socialización, y favorece el equilibrio afectivo. Además, es un excelente recurso para iniciar o consolidar aprendizajes dentro y fuera de la sala. Es una insignificancia adulta que existan juguetes para niños y juguetes para niñas.
Cuando dejamos a los niños jugando en un ambiente sin condicionantes, como es el caso de las ludotecas, comprobamos que se realiza una utilización indiscriminada de los juguetes. Es momento de que los adultos tomemos conciencia de que los juguetes no tienen sexo, que somos nosotros, y no los niños, quienes los marcamos con estereotipos sexistas. El juego es libre y espontáneo y así hemos de comprenderlo.

¿Mi hijo es homosexual?

En realidad, creo que lo que los padres quieren saber es si sus hijos son homosexuales, o si tienen la tendencia para serlo. Me pregunto ¿por qué no hablamos claramente del asunto? La identidad sexual de los niños también es parte de su desarrollo.
Poco se conoce aún acerca de la homosexualidad. Todo son preguntas. ¿Qué criterios, qué señales nos muestran si un niño o una niña es homosexual?
Todavía nada se sabe acerca de cómo los niños llegan a comportarse como las niñas, o por qué se sienten atraídos por personas del mismo sexo. Se ignora cómo llegaron a esta opción sexual.
¿Será que a todos los niños que les gusta jugar con muñecas, cocinar o jugar a las comiditas, son homosexuales? Yo, particularmente, creo que no. Hoy, felizmente, los papeles se cambian continuamente. A los hombres les va bien la cocina, el cuidar de niños, la costura, y no siempre les gusta el fútbol. Otra duda es qué pueden hacer los padres si notan que su niño tiene comportamiento homosexual. ¿Se puede cambiar o influir en la identidad sexual de los niños? Lo primero que hacen los niños, cuando notan que tienen preferencias distintas a los demás, es negar esta diferencia. Luego, piensan que puede ser una situación pasajera (y puede ser), que con el tiempo cambiará.
Y después, empezarán a dudar y a discutir consigo mismo acerca de su aceptación. Los padres experimentan el mismo proceso, y tanto el uno como el otro necesitan encontrar apoyo y comprensión, principalmente en el seno familiar. Debemos estar siempre al lado de nuestros niños, en cualquier circunstancia, ayudándoles a aceptarse a si mismos desde muy pequeños.
Vilma Medina. Editora de GuiaInfantil.com


jueves, 10 de enero de 2013

música para niños


el canto del niño es una expresión genuina, porque está unida a las raíces de la vida. a través de él el niño manifiesta espontáneamente su modo de ser en el mundo. si queremos que esta expresión natural crezca y se desarrolle debemos poner especial atención en la elección y selección de las canciones. 
más allá de las canciones infantiles populares de toda la vida, repetidas hasta la saciedad durante décadas de padres a hijos, la música es un pilar fundamental dentro de la educación infantil, y una manera de expandir las capacidades de los niños a diversos niveles y estimular la inteligencia emocional, así como el desarrollo auditivo y cognoscitivo desde una edad temprana.
por eso, cada vez más y más padres se suman a la tendencia de inculcar a sus hijos la pasión por un instrumento desde pequeños y la etapa de la alfabetización del niño se ve mas estimulada con la música a través de las canciones infantiles, en las que las sílabas son rimadas y repetitivas, y acompañadas de gestos que se hacen al cantar, el niño mejora su forma de hablar y de entender el significado de cada palabra.
por suerte, tenemos en el país gente muy capaz, artistas y docentes, que con su creatividad, talento y conocimientos de la música y del niño han elaborado un material musical de excelente calidad que les acerco a través de mi blog:

intérpretes:
-pro música de rosario
-sonsonando
-los musiqueros
-maría teresa corral
-teresa usandivaras
-grupo caracachumba
-la compañía de la legua
-allende-dutto
-judith akoschky
-gianni-segal
-matía teresa cibils
-origlio fabricio
-rosenfeld-bozzini
y mi predilecta, elegida, mimada, preferida y privilegiada maría elena walsh. placer, agrado, delicia y encanto auditivo con su "canción del jardinero", "el twist del mono liso", "canción de tomar el té" y sus canciones infantiles maravillosas obras auditivas.